Mi bebé mayor: juguetes musicales.

Le compramos a Bebé13 en el Imaginarium un trasto de esos que tienen botones con luces y música variada ya que ahora requiere de más cosas de "niño mayor" para entretenerse.
Pedí a la chica de la tienda que fuera plegable, atractivo y sobre todo fácil de transportar / guardar ( ah!  Y si tenía volumen,  mejor que mejor...pero se ve que los creadores de trastos infantiles con luces y música no tienen hijos y no han caído en ello). 
La reciente invasión de cachivaches infantiles nos hace pensar mucho en el espacio que ocupa y la logística que conlleva antes de comprar un trasto nuevo.  Si pudiera me sentaría con el ingeniero juguetero que diseña estos juguetes para darle un par de sugerencias.
Sinceramente Bebé13 ya tenía un tambor de la Fisher Price...pero si volvía a escuchar una vez más el "yo canto alto, yo canto bajo...golpes rápidos,  golpes lentos; podemos tocar juntos. ...vamos!" me daba un yuyu de los monumentales.
A Bebé13 le gustan este tipo de juguetes ( demasiado excitante bajo mi punto de vista, pero al niño le va la marcha).
Pero  cuando vamos a un restaurante,  o quiero hacer algo sin el niño literalmente enganchado a.mi, el trasto infernal va genial para entretenerse él solito.
Trasto infernal / juguete infantil "espejo veo veo" de imaginarium
Es un cuadrado con un espejo y botones musicales ( esta vez  música sin letra) y luces. Aquí podéis ver el trasto "melody veo-veo" que le gusta tanto a Bebé13 y nos permite comer tranquilos de tanto en tanto
Me gusta más que el tambor de la Fisher Price por el simple hecho que solo tiene melodía combinada con luces de diferentes colores. El espejo permite que Bebé13 se vea a él mismo, con lo cual también se entretiene y alucina en colores sin encender el juguete. 
Lo que menos me gusta del espejo es que no hay forma de fijarlo con un lazo o algo a la trona o cochecito.  El tambor tiene una asita que me permita atarlo para evitar que la gravedad hiciera efecto, combinada con las ganas de Bebé13 de tirarlo todo,  dándome a mi o a Papi un tamborazo en el pie ( o en la cabeza de la pobre Lola, nuestra perrita).  Otra cosa que no me gustó fue el precio....30 euros,  pero yo con total de tenerlo contento y comer como una persona normal le hubiera pagado el doble....jaja.
Nuestro bebé es mayor y ya disfruta interactuando con su entorno, el tiempo pasa que no te das cuenta...aix...mi bebé mayor.

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