Papá y mamá novatos

Ya desde que estaba embarazada las hormonas hicieron su trabajo volviendo lela a mi memoria. Es increíble como te afecta al día a día. Mis alumnos me llamaban "Doris"(una pececilla que acompaña a Nemo y destaca por su perdida de memoria). Cuando nació Bebé13, a parte del efecto Doris que fue a peor, empecé a perder la noción del tiempo. He llegado a la conclusión de que mis días no son días terrestres, mi noción espacio-temporal se rige por horario marciano.

El día que parí mi reloj súper fashionista se quedó en un cajón y con él mi capacidad de situarme en el espacio-tiempo. Supongo que habrán muchas madres que tendrán una sinapsis neuronal a prueba de hormonas y no les afectará tanto, pero a mi personalmente, la sensación del paso del tiempo, la noción para situarme y la memoria... se han quedado seriamente afectadas. He perdido algunas habilidades a causa de las hormonas y el cansancio, pero aunque *se me va la memoria por las tetis, al final, saco todo hacia delante.

Aprendiendo a ser padres

Está claro que un bebé te cambia la vida. Te enseña a verla desde otra perspectiva y a otro ritmo. Antes de parir, en la tienda online"Mamá es la leche" , vi una imagen con el siguiente eslogan:

Viviendo despacito. 

No lo entendí en su momento, pero después de tener a Bebe13 lo pillé. Con un bebé todo se hace lentamente, mientras el tiempo de "persona normal" pasa muy rápido. Las jornadas se vuelven muy iguales, los días y las noches se juntan y si no aprendes a vivir despacito, adaptándote a los nuevos ritmos, es cuando se pasa mal. El cóctel hormonal que empapa tu cerebro te hace estar más sensible a todo tipo de eventos, tanto para lo bueno...como para lo malo.


Hay familias que sus vidas giran entorno al bebé recién llegado, y otras es el bebé a quien no le queda más remedio (pobre) que adaptarse. La segunda opción es muy cómoda, pero bajo mi punto de vista, no es respetuosa con las necesidades reales del niño, más bien respeta la de los padres. Nosotros somos del primer tipo de familia. El tempo lo marca Bebé13, si es hora de dormir, comer, salir o no salir. Intentamos adaptarnos al máximo a sus exigencias, para que él se sienta lo más cómodo y contento posible. Es una dura tarea; lo más fácil es "moldear" al niño a tus necesidades en vez de adaptar tú las tuyas. Digo duro, porque esta segunda opción implica sacrificio. Se requiere mucha paciencia y tranquilidad...y no siempre se tiene. Estamos muy convencidos de lo que hacemos, pero siempre hay momentos duros, que pierdes la paciencia ( preguntarle al pobre de mi marido. ...)

Gallifantes de Papá y mamá novatos 

Ejemplo 1: Bebé13 se marea en coche y llora como un poseso. Un amigo nuestro dice que hay un estudio que demuestra que los hombres no tienen la sesera hecha para tolerar el llanto más de no se que tiempo: pues es verdad. Mi marido, lo pasa fatal cuando nuestro hijo llora muchísimo o está irritable ( y mira que no llora casi nunca). Para nosotros hacer un trayecto medio-largo es un conflicto. Bebé13 llora, yo intento hacer todo lo posible por calmarle. Mi marido conduciendo se pone nervioso. A mi me pone nerviosa él y el niño se pone peor. Ya tenemos show!

Ejemplo 2: Como siempre, nuestras respectivas familias tiene sus puntos de vista y nosotros hemos escogido un camino diferente al que recorrieron ellos. Nosotros estamos en pleno proceso de construcción de nuestra dinámica familiar y evidentemente, Papi y yo, estamos de acuerdo en algunos aspectos y en otros no. Bebé13 ya tiene 9 meses y empieza a ser muy consciente de su entorno y las cosas que pasan...y cuando Papi y yo no estamos a la par y encima la familia se mete por medio, ya tenemos el segundo show montado. La familia a veces por ayudar y sin quererlo mete muy-mucho la pata (por no decir que mete, las narices dónde no deben).

Tenemos muchos gallifantes que nos dan el título de "Papá y mamá novatos" y lo aceptamos a pesar de que muchos piensen que "nos gusta ser masocas" y que "estamos malcriando al niño". Me hace gracia cuando te dicen "es bueno que tengas tiempo para ti".

Pues bien, mi tiempo, como he dicho antes, es tiempo marciano...un tiempo que pasa más rápido de lo que me gustaría para poder disfrutar de lo tremendamente rápido que está creciendo Bebé13.

Ojalá los días duraran más para poder hacer las cosas más y mejor. Ojalá pudiéramos saber más para superar esos momentos de dificultades y evitar "los momentos show". Y si necesito más tiempo, no es para hacerme las uñas, salir a cenar con amigas o ir al cine (cosa que ni me planteo).
Ahora es tiempo de crecer con mi bebé, aprender canciones infantiles, ver Lupe la gata, jugar con Pepa pig y exprimir al 100% cada instante de Bebé13 que cambia por segundos.
Mi tiempo es para él y mi marido. Es hora de aprender a ser una madre, como decía yo de pequeña, de las "naturales".
Una mamá más consciente de sus virtudes y sus defectos.
Tiempo para una familia que está creciendo.
Tiempo para una mamá aprendiendo a serlo.

*Dedico este post a Maria, mamá de Roc. Una persona con muy buen corazón y unas de "mis amigas de la teta". 

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