Viva la ''Mala educación''

Bebé13 ya es ‘’mayor’’, ha cumplido un año…empieza a ser un niño que le gusta columpiarse y gatear para descubrir todos los rincones de la casa. Un niño con ganas de aprender y experimentar el arte de vivir. 


Muestra una gran sensibilidad, empatía, es curioso, le gusta observar y charlotear (en su lengua, claro!).

 Los avances tan grandes que hace diariamente resultan espectaculares y se nota que va entendiendo poco a poco lo que decimos.

Disfruto muchísimo viviendo estos momentos con él y con su padre. 

Empieza a ser consciente de su entorno y comprenderlo. Necesita de nosotros para que le guiemos en este proceso de descubrimiento. Y como padres, queremos hacerlo lo mejor posible, pero aceptando que no somos perfectos y que por lo tanto, vamos a equivocarnos…para después levantarnos y volver a intentarlo. Siempre que se pueda, claro.
No pretendemos ser los mejores padres que podría tener cualquier niño o niña, pero si los mejor posible para Bebé13. Aprender a escucharle, para ser capaces de entender lo que necesita en cada momento y poder ofrecérselo.


Bebé13 necesita una educación

Resulta algo obvio, que los niños necesitan ‘’ser educados’’ (yo prefiero el termino ‘’ser guiados’’). Pero es justo ahora, que nuestro hijo empieza a querer descubrir activamente el mundo, cuando Papa y yo nos planteamos dudas y tomamos consciencia del camino que vamos a emprender. 

Es un camino importante, en el cual pretendemos construir juntos un nuevo proyecto educativo…donde el protagonista es Bebe13.

Un proyecto nuevo, desconocido…pero con algunas ideas de partida muy claras.

El primer año de vida ha sido para nosotros, y sin darnos cuenta, el lanzamiento hacia el tipo de educación que queremos ofrecer a nuestro niño.
Ha sido un año intenso, rápido…pero muy emocionante.

Es más, desde el embarazo, ya nos  habíamos encarado hacia esta aventura educativa y vital sin quererlo.

Hemos sido unos padres con muchas dudas…con ganas de aprender y valorar las diferentes opciones, hasta encontrar la que mejor se ajustaba a nuestra forma de ser y estar; la opción que nos podía ofrecer unas consecuencias y no otras.

No hemos dado por sentado que las cosas, bien hechas, son de una manera concreta por el simple hecho que en nuestro entorno ‘’siempre han sido así’’.  Nos hemos informado al máximo a partir de fuentes basadas en la ciencia, psicología, educación, estilos de vida, experiencias de otras familias… para crear nuestra forma de hacer bien las cosas.

Y así terminamos realizando un plan de parto, una bienvenida al mundo de Bebe13 tranquila e intima, asistiendo a grupos de lactancia y crianza…porteando a nuestro bebé, metiéndonos en el mundo de la crianza con apego, materiales Montessori…descubriendo la pedagogía blanca o la importancia de trabajar la educación emocional y una buena autoestima
También descubriendo la necesidad de aprender nosotros mismos, más que el hecho de enseñar a Bebé13. Empezamos un camino de crecimiento personal para guiar a nuestro peque y decidir que está bien para nuestra nueva y reciente familia. 

En definitiva, somos unos padres apoderados del proceso de serlo: pater/maternidad consciente.


Bebé rebelde

Gracias a todo el camino recorrido donde hemos descubierto todos estos conceptos, que ya forman parte de nuestro día a día, hemos decidido que no queremos un niño obediente. 

Ni un niño amable cuando se pide. No nos importa que sea cabezota (lo es y mucho). Aceptando sus defectos y valorando sus virtudes. Simplemente queremos que sea él. Queremos que aprenda las cosas desde el respeto y el amor profundo que sentimos por él. 

Respetamos mucho la educación que hemos recibido en nuestras familias de origen, pero nosotros hemos escogido un camino muy diferente para Bebe13. Aún así, gracias a esta educación de carácter más tradicional que Papa y yo tenemos en nuestras ‘’mochilas vitales’’, hemos podido descubrir diferentes mundos y opciones que antes, quizás, dábamos por imposibles. Sabemos lo que no queremos y también por el camino que queremos seguir.

Consideramos a nuestro hijo como un préstamo que la vida nos ha dado y que algún día, cuando él lo decida y se sienta capaz, deberemos devolver. Ese día él tendrá a su familia y nosotros…estaremos siempre que nos necesite. Pero le dejaremos volar… sin juzgar la dirección que tome…el camino que le haga feliz.


Por ello no quiero un niño obediente, prefiero un niño que aprenda a decidir por si mismo que es mejor para él. Un niño criado desde el amor y el respeto. Le regalamos nuestro tiempo, nuestra paciencia, las ganas de escuchar y aprender.  

‘’La mala educación’’

Yo me esfuerzo por no juzgar a los demás por hacer las cosas como las hacen o seguir por un lado u otro…pero la verdad, es que nosotros nos hemos sentido constantemente cuestionados por la manera de hacer las cosas con Bebé13. 
No voy a nombrar los comentarios, no valen la pena, pero para nosotros ha supuesto (y supone) un esfuerzo constante... tratando de explicar nuestros motivos (sin ningún éxito) y encima con comentarios poco respetuosos. Puedo comprender que no entiendan algo que no conocen.
El problema llega cuando ves que básicamente, a lo que no están dispuestos es a conocer más de lo que ya conocen. Y lo que realmente intentan inculcar o hacer que practiques es ''la buena educación''...su educación. Lo que nos consuela es que sabemos de su buena fe, pero parece imposible hacerles ver que "malcriando" al niño (que es como lo ven), estamos dando respuesta a sus necesidades...propias de un peque de un año.  No creemos en la violencia,  ni nos gusta obligarle a nada; hay muchas maneras de llegar a un mismo sitio...y en este caso el camino lo elige Bebé13,  nosotros simplemente le ofrecemos oportunidades,  seguridad y apoyo en todas las dimensiones y momentos. 

Tanto Papa como yo, hemos llegado a la conclusión que no es necesario que nuestro entorno comprenda lo que hacemos y el porqué. Gastamos energía tontamente. Esa energía la necesitamos para nosotros,  para Bebé13. 

Pero si exigimos que lo respeten. Yo respeto lo que los demás hacen, por mucho que no lo comparta. Así de simple es…respeto, amor y buenas palabras. Sin más. A cada cual lo que le haga más feliz. Es curioso el miedo y el rechazo que sentimos a lo desconocido, a lo que es diferente a nosotros. 

El club de papás y mamás conscientes: crecer con afecto y amor

Y la verdad es que lo que veo en nuestro día a día son una nueva generación de padres y madres con niños, de un año o dos, que quieren romper de alguna manera, con los roles y hábitos de sus familias de origen para crear nuevas maneras de educar y organizar el orden de prioridades dentro de la nueva familia. 

Una generación de "malcriadores" bien criados por sus familias de origen. 

Familias que quieren conectar con su propio instinto...dispuestas a reflexionar,  aprender y crecer juntos. No sólo buscan el desarrollo psico-evolutivo de sus hijos en su máxima expresión;  también el suyo propio como individuos, como pareja y como padres o madres. Escoger el camino más difícil ya que se trata de un trabajo muy complicado teniendo en cuenta lo que supone el día a día con un niño. 

Se trata de tomar conciencia de uno mismo individualmente, hacer una tarea de crecimiento personal para aceptar aquellos aspectos que debemos mejorar; mientras fomentamos los puntos fuertes de nuestro ser.  

Al tomar papá y mamá conciencia, pueden reconocer qué tienen pendiente y qué capacidades pueden fomentar para el buen funcionamiento de la nueva dinámica familiar.  Los niños se convierten en espectadores de este proceso, ven unos padres con ganas de superarse y aprender...y así ellos crecen también. 
Priorizando el sentir, el amor, escuchar, compartir...en vez de la razón, los buenos modales, el imponer y oprimir. Tratar de hacer comprensible la realidad en vez de imponerla a nuestros pequeños. 

Papá,  Bebé13,  la Lola (nuestra perrita) y yo somos como hemos escogido ser y como podemos hacer. Una familia creciendo hacia la luz, con ilusión,  amor y respeto. Y como dice el anuncio de Ikea ‘’Bienvenido a la república independiente de mi casa’’...donde, hoy por hoy, Bebé13 es el rey.


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PD: Aprovecho el post para desear a todos y todas feliz navidad! unas buenas fiestas y entrada de año! Os deseo que el año que viene sea igual o más bueno que el nuestro! Un abrazo!


Mama del 13

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