Por qué soy Mamá bloguera


El otro día mi madre me dijo que vio  a un familiar y que le había comentado que yo estaba muy activa por las redes; que había pasado de no mostrar la cara de mis hijos a grabar vídeos y que encima, hablaba mucho de autismo. Que le sorprendía mi cambio…le preguntó sí estábamos bien, o resultaba que nos pasaba algo.

Cuando terminé de escuchar esto que me comentaba mi madre, no pude evitar esbozar una sonrisa. Me resultó divertido pararme a pensar cómo lo ven desde fuera.

Quien me conoce, sabe perfectamente que desde el 2013 que me monté en esta aventura de ser mamá; mi vida, mis emociones, toda yo... se transformó, en general, en una montaña rusa. He vivido una especie de metamorfosis, que yo llamo (mamamorfosis) que ha hecho que mi vida cambie, mis planes cambien, y mi forma de ver las coses también. Una transformación y unas experiencias, que provocaron que me conociera mejor y que en definitiva, me han hecho ser más consciente…más feliz. 
En tres años, he pasado por: dos embarazos y dos lactancias; una hospitalización de la niña muy, muy dura; una depresión postparto, 1 año sin pegar ojo por la niña; dos diagnósticos de autismo de alto funcionamiento, por 5 colegios diferentes como docente y varias cosas derivadas de todo esto… en conjunto. 
He tenido que aprender tanto, en tan poco tiempo, que he cambiado mucho mi forma de ser, sentir y ver las cosas.  Básicamente, ahora sé que es verdaderamente esencial para mí; qué quiero y qué no. Todo lo banal me interesa, a la vez que me importa un pimiento. Estoy en un punto en el que relativizo casi todo, porqué tengo muy claro dónde quiero llegar y que deseo. Y una de las cosas, entre muchas otras, es ayudar. Creo que tengo la obligación moral de mostrarme tal y como soy, tal y como es mi familia. ¿Por qué?
En primer lugar, porqué me da la gana y me apetece hacerlo.
Después, porqué para mí esto es como una terapia. Un rincón donde yo reflexiono y ordeno mi mundo interior. Y por último, porqué siento que debo hacerlo, para de alguna forma, contribuir a producir cambio…ayudar a construir.
Básicamente la clave está en esto que he dicho: porqué lo pienso y lo siento. Sobre todo, lo que siento.

Una vez aclarado lo de mí presencia en las redes sociales;  viene la segunda parte: lo del autismo.  Hace un año que sabemos que mayor tiene TEA de alto funcionamiento y, a partir de su diagnóstico, supe que yo también.  La niña de momento no lo tiene, pero yo creo que está siguiendo todos sus pasos.
Quien me sigue en twitter o Instagram, sabe que suelo etiquetar, algunas publicaciones con #autismo #TEAmovida #asperger, etc.
Si quieres conocer más de esta área de mi vida, te invito a que nos sigas en Instagram y que pases por nuestro proyecto TEAmovida.
Somos autistas-AF muy felices, eso que quede claro.  

Para mí esto del autismo es como el que es homosexual o lesbiana (en nuestro caso, que somos de alto funcionamiento); no tiene ninguna importancia, más que saberlo para tener claro tus necesidades y ser respetuoso contigo mismo.


Así, que ya queda claro, por qué salgo tanto en las redes y por qué hablo de autismo.
Podría no decir nada. Podría ser invisible. Pero la invisibilidad no produce cambio.

Y yo, quiero contribuir a cambiar las cosas.
Si os apetece, pasaros por mi canal para conocer un trocito de nuestra vida.


Nos vemos por las redes.

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